24 de noviembre de 2013

Arkady Gaidar, creador de la literatura infantil del porvenir

Por Oleg K.


Arkady Petrovich Golikov (1904-1941), es el nombre real de Arkady Gaidar. 


Su nombre permanece oculto para las mentes infantiles, hoy en todo el mundo que gira bajo la batuta del orden imperialista. Pero, sin lugar a dudas, es uno de los más geniales escritores soviéticos. Trazó en sus libros los semblantes de la juventud del siglo XXI. Fuera de la URSS, ha sido muy poco traducido, fundamentalmente porque defendía con ahínco la innovación y el espíritu de los corazones que buscan el Comunismo, real y con determinación en una sociedad en construcción del Socialismo. Y este legado, es silenciado por "los intelectuales arrodillados al dinero y los arribistas culturetas" como dirían los "timurianos".

Tenía 18 años cuando leí un pequeño relato de Gaidar. Y ya comprendí de un tirón su fuerza. Ese imán que en los años de la Construcción del Socialismo se llamaba "El Planeta Gaidar".

Cómo forjó su pensamiento

Este imprescindible escritor soviético, nació el 9 de Enero de 1904 en la aldea de Lgov, de la provincia de Kursk. Desde muy pequeño gracias a sus progenitores recibió una culta formación, ya que tanto su padre Piotr Isidórovich Golikov como su madre Natalia Arkadievna Salkova, eran maestros de escuela. 

Piotr era hijo de un soldado retirado y nieto de un siervo. Con gran esfuerzo se educó en una escuela para maestros. Natalia era hija de un militar, y rompió sus lazos familiares al unirse con un "plebeyo". Arkady tuvo tres hermanas (Natalia, Olga y Katia). En 1905 ambos participaron en los sucesos revolucionarios contra el zar. Ante el temor de ser arrestados, en 1908 se fueron a Arzamas. Allí Piotr trabajó en una farmacia y Natalia en un hospital, después de seguir unos cursos de comadrona.

Arkady, en Arzamas, fue desarrollando su personalidad. Gracias a sus progenitores le desarrollaron su principal afición: la lectura. La casa familiar eran un montón de libros. Natalia, su madre, hablaba fluidamente el francés. Tanto ella como Piotr escribían poemas para sus hijos. Y fue lógico que Gaidar desde muy temprano obtuvo una nociones literarias muy superiores a sus compañeros de escuela. Y así otra de sus pasiones fue el teatro, de forma aficionada.

En 1918, ocultando su edad, se alista voluntario en el Ejército Rojo, (ocultando su edad), así lo relata en uno de sus libros: "Sólo tenía 14 años, cuando ingresé en el Ejército Rojo. Y como era alto y ancho de hombros, mentí que tenía 16 años". Pero en 1919 es enviado a Moscú y Kiev donde sigue cursos acelerados para oficial. De nuevo en Moscú es promovido en la Escuela Superior de Infantería, ya que los camaradas quedan impresionados por su capacidad de adaptación, de aprendizaje y su formación política revolucionaria.

En 1921 es enviado como comandante del regimiento de Nizhny Novgorod. Luchó en el frente del Cáucaso, en el Don, cerca de Sochi, participó en la lucha contra la rebelión de Antonov en Jakasia, contra el "Emperador de la taiga" I. N. Solovev. Así describe en una pequeña autobiografía aquellos años: "...con qué frenética obstinación, con qué ilimitado odio al enemigo se batía el Ejército Rojo, solo frente a todos los contrarrevolucionarios del mundo".

Su carácter ya sorprendía. Aquella terrible contienda le enseñó a apreciar la vida, había visto muchas muertes y suicidios. Comprendió que toda aquella "búsqueda de nuevas fronteras humanas" tenían que germinar tras la guerra civil. En otro momento escribe de una carta de un miliciano a su compañera: "¡Adios y recuerda! no hay fuerza que pueda quebrantar al poder soviético, ni hoy ni mañana. Y esto es todo". Tras seis años en el ejército del proletariado en 1924, con multitud de lesiones, pasa a la reserva como Comandante de Regimiento, y de forma natural traslada al papel sus experiencias. Arkady Golikov, busca un pseudónimo, y tras muchos titubeos elige, Gaidar, que en lengua mongol significa "jinete al galope en vanguardia".

Era ingenioso y romántico, imprudente, con una percepción festiva de la revolución soviética, y aspirando con lozana inquietud la venida "del principio de socialismo", que se refleja en muchos de sus escritos, charlas y anotaciones dirigidas principalmente a los jóvenes adultos, como llamaba a los camaradas que con escasamente veinte años ya tenían una experiencia de muchos treintañeros (como son los "cuentos de 1925", "Sergei Chubatov", "Lev Demchenko", "El fin de Lev Demchenko", "El enchufe de la pared"), todas estas obras de 1926-1927. 
Precisamente fueron sus pequeños relatos de 1926, donde va formando su pensamiento y su impresionante lucha por avanzar en la formación de la juventud. Autodidacta en los temas tratados, de una forma sutil y a la vez ejemplar, va denunciando los errores, desviaciones, malformaciones y el revisionismo que detecta dentro de la senda bolchevique hacia el Socialismo desarrollado. Había desarrollado una memoria excepcional.



Desde aquél año va recorriendo como periodista diferentes lugares de la URSS: Perm, Arkanjelsk, los Urales, el Lejano Oriente. Se introducía en las dachas, cabañas, "yurtas" nómadas, para conocer a las personas y sus ideas. Comprendió el inmenso océano que tenía que recorrer la Revolución Socialista, para extirpar el legado conservador en las mentes de los comerciantes, campesinos y población en general. Los conceptos pequeño burgueses impregnaban las relaciones entre las personas. La dependencia del ser humano por el dinero y la posesión de bienes. El egoísmo de las relaciones por obtener beneficio. Deliberadamente corriendo, va desbrozando los argumentos que llevasen al proletariado a una nueva vida.

 Fuentes de su peculiar forma de escribir

Establecido temporalmente en Perm, va desgranando su actividad literaria a través de los materiales de archivo, contenidos de sus apuntes propios obtenidos de las charlas con sus camaradas, así como de las crónicas periodísticas. Así desgrana su visión crítica contra la autocracia de los trabajadores locales como en "Nada de vida", "Lbovnitsa" ambos en 1926. En el periódico de la región de Perm "La Estrella" y en otras publicaciones, escribió sátiras, poemas, y notas del viaje a través de Asia Central, una historia fantástica sobre "El Misterio de la Montaña", un fragmento de la novela "Los Caballeros de altas montañas" (junto a otros títulos como "Los Jinetes de las montañas inaccesibles" de 1927), un poema sobre una nevada. Desde 1927 vivió en Sverdlovsk, publicando relatos en el periódico "El trabajador de los Urales" como "Los Hermanos del Bosque" (otros títulos fueron "Davydovschina" continuación de "Nada de vida").
En el verano de 1927 ya es un escritor bastante conocido, trasladándose a Moscú, donde, va realizando una ingente cantidad de novelas de ficción y no ficción, poesía, etc. En aquel año realiza su novela "Detectives entre las ruinas" (1928) (el director de cine V. N. Skuybin la hizo de ella una película en 1958). Pero aún solamente le seguían los entusiastas de la nueva literatura.


A principios de los años 30, Gaidar es sin lugar a dudas junto con L. Kassilem, R. Fraermanom, uno de los creadores de novelas de ficción más importantes de la Unión Soviética para los niños. En Arkanjelsk escribe su primer ensayo "La Escuela". Y este breve, conciso y lúcido "mensaje pedagógico" le da la fama como escritor. Sobre su novela escribió: "Probablemente porque yo era apenas un niño cuando estuve en el ejército, quería contar a los niños y niñas de la nueva generación lo que fue, cómo empezó todo y lo que vino después, porque me las arreglé para ver un poco de la vida". "La Escuela" es una historia en gran parte autobiográfica, es un ensayo sobre la vida de los padres e hijos que tomaron las armas para luchar una guerra justa por un futuro feliz. El héroe del libro, el hijo de un soldado llamado Borís Girikov, fácilmente reconocible como Arkadi Gaidar. Inmediatamente se convirtió en uno de los libros infantiles más populares. Los niños en cada ciudad y pueblo de la Unión Soviética empiezan a leer Gaidar.
Pero además, Gaidar dispone de una serie de importantes hallazgos narrativos, que han hecho historia en todos los escritores de la URSS, y de los países socialistas:

* La creación de una historia fascinante, que atrapa desde las primeras frases la atención del niño. Lo realiza mediante una rápida sucesión de pasajes estimulantemente desconcertantes para los pequeños.

* Palabras sencillas, diálogos cortos, para una rápida comprensión de la narración.

* Claridad transparente en los objetivos de los protagonistas, demostrando sus miedos y pensamientos, de una forma a veces cómica a veces trágica, de los eventos y circunstancias.

* Un "aura" poética, de confianza, de seriedad en las conversaciones, códigos de honor "caballeresco", que realzan la autoestima de las muchachas y muchachos.

* Un fresco realista en cada uno de los relatos, llenos de camaradería, de cariño sincero entre los jóvenes, y una infinita curiosidad por el porvenir, por la confianza entre sus iguales, en la certeza del avance hacia el Socialismo.

Todo esto, les entrega Gaidar, creando apasionados lectores infantiles que crecieron durante generaciones, con sus impresionantes historias, que formaron a los futuros constructores de la edificación de la sociedad soviética.


Época de contrastes y nuevas sendas de futuro

Arkady Gaidar tuvo la oportunidad de vivir en los tiempos de extraordinaria actividad social del mundo de los trabajadores. Tiempos de Revolución, de Guerra Civil, de intensos años 30. Gaidar llamó a su vida "una biografía de lo más común en un momento extraordinario". Y de hecho el destino de Arkady, en su corta vida, experimentó dos revoluciones y tres guerras.


Escribe entonces los relatos "Se permite fumar en el bosque", "Países lejanos", "Secreto de Guerra", "Malchish-Kibalchish", ya de estos dos últimos títulos podemos decir, realizados en 1935, en sus años de madurez.

Sin lugar a dudas, la cima de la popularidad de Arkady se produjo en 1940. Ese año, se llevó a la pantalla su historia "Timur y su pandilla" (En ruso la traducción más exacta es "Timur y su comando"), bajo la dirección de A. E. Razumnogo.

 

Timur y su equipo, cuenta las aventuras de un niño valiente, pionero sensible (de hecho era el nombre del hijo de Gaidar), que junto con sus amigos se reunieron en torno a un secreto militar, cuidando a familiares de soldados, para protegerles sin que ellos lo supiesen. Se trataba de una novela que retrataba la esencia de la educación soviética sobre los adolescentes.

Se inicia una legendaria iniciativa

La tremenda popularidad que obtuvo la película entre los jóvenes pioneros, hizo que similares actitudes hacia los demás, hacia la vida y consigo mismos, se reflejasen en acciones solidarias, por toda la Unión Soviética. Fue una inaudita sorpresa social. Se empezaron a crear espontáneamente círculos, formaciones clandestinas, brigadas de acción "Timurianas". Durante la Gran Guerra Patria miles de niños soviéticos se organizaron en "Brigadas Timurianas" en la Unión Soviética, y en las ciudades ocupadas por el enemigo, que ayudaban al Ejército Soviético, y a la población civil de las familias de los soldados en el frente.


Y el movimiento fue desarrollándose, ampliándose espectacularmente durante la década de 1940-1950. Buena parte de culpa la tuvo el propio Gaidar, ya que en 1940 escribió una segunda parte de su novela sobre las aventuras de Timur, con el título "El comandante de la fortaleza de la nieve" que salió a principios de 1941. Rápidamente se realizó un guión cinematográfico con el nombre "El Juramento de Timur", puesto en escena en 1942, bajo la dirección de L. V. Kuleshov.

Fiel a sus principios, en la Gran Guerra Patria.

En julio de 1941, el escritor va destinado al frente como corresponsal del diario "Komsomolskaya Pravda", donde va publicando reportajes urgentes sobre la situación de los frentes y las vivencias de los soldados, etc... Enviaba regularmente, desde las líneas avanzadas de los combates, varios ensayos brillantes sobre el coraje del pueblo soviético y sus milicianos, de las proezas de las vanguardias rojas y su fe en la Victoria. Utilizaba permanentemente un casco de combate, codo a codo con los combatientes. Estuvo en los feroces combates de Kiev. En vez de regresar a Moscú, se une a los guerrilleros tras las líneas nazis. Y aún en el fragor de las batallas no dejó de escribir. En Agosto y septiembre de 1941 publica en la revista "Murzilka", un relato singular. Un cuento de tipo filosófico, que es una serie de perlas, de su pensamiento concentrado para los niños soviéticos. Su título "Piedras calientes". Intenta desgranar una serie de observaciones sobre las inevitables dificultades y los errores que una niña o un niño se encontrarán en la forma de entender la verdad.



Gaidar murió en una batalla cerca de la aldea Leplyava, en el distrito de Kanev, cerca de la región de Cherkasy el 26 de octubre de 1941. Su trágica caída lo relataron sus compañeros partisanos. Los nazis rodearon el bosque donde se encontraban. Hubo un duro envite por un aserradero. Cayeron muchos. Gaidar propuso buscar otro bosque, a través de la línea de ferrocarril. Con cuatro compañeros, fueron de exploración, Arkady en vanguardia. De pronto una patrulla germana se topa con ellos, el comandante del grupo, grita "Por nuestra tierra ¡Adelante!". Arkady murió en un terraplen del ferrocarril, valientemente, defendiendo esa tierra, su amada Unión Soviética.

Mensaje para el futuro.


Arkady sintió en sus propias carnes, la lucha por una nueva sociedad. Comprendió que los bolcheviques tenían que tender un puente de pensamiento, y acción, para las nuevas generaciones de entusiastas comunistas. Así una serie de relatos van dirigidos hacia los adolescentes de diferentes edades. Cada año, o por grupos de años cada "lucecita nueva" tiene una diferente forma de observación de la realidad, y para cada fase del desarrollo de los jóvenes, se requiere su peculiar "granada de pensamientos", un tesoro escondido de valores, que hay que desarrollar, no en cualquier sociedad, sino especialmente en el socialismo. 

Los "héroes de Gaidar son niños", (incluyendo muchos personajes "negativos": Malchish, el correoso Kvakin de Timur, etc) pero complementan por sus contenidos e historias a sus contrarios, y a la vez hace de una forma sutil, estudios sobre la existencia de las diferentes mentalidades infantiles. Inclusive, ofrece unas muy importantes novelas de personajes en la fase preescolar (Vasily Kryukov, Hike, Maroussia, "La Conciencia" realizadas en los años 1939-1940). También fue autor del guión de la película "Transeúnte" de (1939), en conmemoración de la Guerra Civil. Muchas de sus obras  han sido posteriormente puestas en escena tanto por la radio, en teatros como en cine, adaptándolas a los diferentes medios. Fueron estrenadas diferentes películas sobre las novelas de Gaidar (como "Chuk y Gek", en 1953 por el director I. V. Lukinsky; "Facultad de valor", en 1954 realizada por V. P. Basov y M. V. Korchagin; "El destino del tamborilero" de 1956, filmada por B. V. Eysymont, y muchas más).


Hoy, este Planeta Gaidar es una fuente de la que mana un manantial ininterrumpido de libertad, de creación del porvenir, el aroma infatigable porque las nuevas generaciones infantiles vayan por la senda del Comunismo.

Obras:
Arkady es autor de más de un centenar de relatos entre los que sobresalen:
  • R.V.S (las siglas corresponden a Consejo de guerra revolucionario en ruso), 1926
  • Escuela (Школа), 1930
  • Países lejanos (Дальние страны), 1932
  • Secreto de guerra (Военная тайна), 1935
  • La tacita azul (Голубая чашка), 1936
  • Bumbarásh, ("Бумбараш"), 1936-37
  • El destino del tamborilero (Судьба барабанщика), 1939
  • Chuk y Guek (Чук и Гек), 1939
  • Timur y su pandilla (Тимур и его команда), 1940

Fuentes:

* Obras escogidas. Arkady Gaidar. Editorial Raduga. 1979.
* Gaidar. ru.
* "Secreto de Guerra". Editorial Raduga Moscú. 1985
Gaidar. Obras completas en tres volúmenes. Volumen 3. Editorial "Pravda". Moscú. 1986.
* Hijos de la Revolución. Selección de relatos. Editorial Raduga Moscú. 1987